Parece que fue ayer cuando empezamos a ver las primeras herramientas de inteligencia artificial. Al principio, los creadores yo creo que simplemente jugábamos con ellas, hacíamos cosas por probar, para aprender a usarlas, pero -al menos yo- no las veía aún como un recurso de trabajo real.
Pero a medida que fueron mejorando sus prestaciones, me di cuenta del inmenso potencial que tenía y no tardé en incorporarlas a mi día a día como una herramienta más, casi indispensable, y con la que poder hacer cosas que antes simplemente no estaban a mi alcance.
Una de esas cosas es por ejemplo a la hora de crear ilustraciones para uso editorial, algo que uso mucho en la revista de FórumCafé para acompañar el contenido.
Aquí algunos ejemplos.